ELOY SERAPIO
BLACK & GREY
TATTOO ARTIST
Nunca vi una máquina de tatuar como una máquina. Siempre la vi como un lapicero.
Desde niño entendí que el dibujo era mi forma de expresarme. Hoy, esa misma pasión vive en cada tatuaje que realizo.
No recuerdo un momento en que el arte llegara a mi vida, porque siempre estuvo ahí. De niño vi a mi tío dibujar con un lapicero azul sobre una tela. Para muchos pudo haber sido algo cotidiano, pero para mí fue el instante en que descubrí lo que quería hacer toda mi vida.
Poco después vi algo que volvió a despertar mi curiosidad. Mi hermana y una amiga hacían pequeñas letras en la piel con tinta de lapicero y una aguja de coser. En ese momento no entendía qué era un tatuaje, pero esa imagen se quedó grabada en mi memoria.
Años más tarde hice mis primeros tatuajes con máquinas construidas de forma artesanal. No había materiales profesionales; se improvisaban motores, cuerdas de guitarra y todo aquello que pudiera convertirse en una herramienta. Eso me enseñó desde muy joven que la creatividad, la disciplina y las ganas de aprender pueden superar la falta de recursos.










